La dermatitis de manos ocupacional puede ocurrir en casi
el 30 % de los trabajadores del cuidado de la salud. Esta
prevalencia es más alta en enfermeros, pero el problema también se
reporta en los trabajadores de la salud que no tienen contacto con
los pacientes. Esto se correlaciona con el uso de jabones en el
trabajo, la frecuencia de lavado de manos y el cambio frecuente de
guantes. Esto se potencia en pacientes atópicos. La
manifestación dermatológica es una dermatitis de contacto
irritativa producida por jabones y detergentes usados en el lavado
de manos rutinario. Luego del uso de alcohol para frotarse
las manos, los trabajadores de la salud suelen manifestar sensación
de quemazón que puede explicarse por la disrupción de la barrera
cutánea por el lavado frecuente de manos. Esto desencadena un
círculo vicioso debido a que al incrementar el lavado de manos se
disminuye la frecuencia de desinfección de las manos. La
colonización con estafilococo aureus es común en dermatitis y
pueden exacerbar la enfermedad. Los pacientes con dermatitis
atópica también presentan incremento de estafilococo aureus en las
manos.
¿Cuánto irrita el alcohol?
El estudio de Löffler y col sugiere que el alcohol causa menos
irritación cutánea que el lavado de manos con detergentes/jabones y
sería preferible desde el punto de vista dermatológico. Ellos
opinan que el alcohol disminuye la irritación luego del lavado de
manos debido a un mecanismo parcial de eliminación del
detergente.
En la investigación de la irritación cutánea causada por alcohol
sólo y usado en combinación con el lavado con detergentes, los
autores utilizaron match test repetidos con diferentes alcoholes
incluyendo el utilizado comúnmente el isopropil alcohol.
Determinaron eritema, función de barrera cutánea (midiendo la
pérdida transepidérmica de agua) y la hidratación cutánea. El
alcohol no indujo eritema ni disrupción de la barrera cutánea con
los patch tests aunque la hidratación cutánea disminuyó
significativamente.
La aplicación de alcohol a piel pre-irritada por el detergente con
lauryl sulfato de sodio (SLS) no produjo un incremento en la
disrupción de la barrera cutánea comparado con el SLS sólo.
En la práctica clínica, es frecuente la exposición cutánea a
una amplia variedad de agentes irritantes como surfactantes y
detergentes. Los detergentes pueden inducir disrupción de la
barrera cutánea e irritación clínicamente significativa y es
importante la duración de la aplicación y la concentración del
irritante.
Se dice que la irritación por alcohol es común en trabajadores de
la salud. No obstante, los hallazgos experimentales
contradicen la experiencia subjetiva y se ha demostrado baja
toxicidad cutánea relacionada con el alcohol especialmente cuando
se compara con el lavado con detergentes. El alcohol
disminuye hidratación pero no induce disrupción de la barrera
cutánea ni eritema.
Se puede concluir que el alcohol tiene menor efecto deletéreo en la piel que otros agentes irritantes. La higiene de manos usando alcohol ha sido importante en los programas de control de infección y se considera como sinónimo del lavado de manos. El alcohol es rápido de usar, económico. La mayor desventaja de un régimen de desinfección basado en el lavado con alcohol es su ineficacia contra los esporos.
¿Qué se sabe sobre el tema?
El lavado adecuado de manos previene la infección en ambientes relacionados con la salud. Se utilizan alcoholes de cadena corta para la desinfección de manos en los trabajadores de la salud para prevenir la transmisión de patógenos. Se indican en manos limpias y se recomienda utilizarlos luego del lavado de manos con detergentes/jabones y agua. El alcohol es superior al lavado tradicional de manos y requiere menor tiempo de aplicación, es menos irritante y disminuye la aparición de infecciones.